Portada
Vaticano
Realidades Eclesiales
Iglesia en España
Iglesia en América
Iglesia resto del mundo
Cultura
Sociedad

·Homilia Dominical
·Hablan los Obispos
·Fe y Razón
·Reflexion en libertad
·Colaboraciones



 
 

 

 

 

 
Apr 2026
MoTuWeThFrSaSu
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30      

   


www
Portada:: Iglesia en España:: Diocesis:: El Cardenal Rouco recuerda que “proclamar la fe en que Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, implica tomar conciencia de que sólo Él puede dar la gloria que Dios se merece por parte del hombre”

5 / 5 (1 Votos)




El Cardenal Rouco recuerda que “proclamar la fe en que Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, implica tomar conciencia de que sólo Él puede dar la gloria que Dios se merece por parte del hombre”

Fri, 08 Jun 2012 09:01:00
 

Madrid/ESPAÑA.- El cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, presidió una Misa con motivo de la celebración de la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, Jornada de Santificación Sacerdotal. Como viene siendo tradicional, la Eucaristía se celebró en el claustro del Monasterio de las HH. Oblatas de Cristo Sacerdote y estuvo concelebrada por los Obispos Auxiliares de Madrid Mons. César Franco y Mons. Fidel Herráez, así como por más de 200 sacerdotes.

En su homilía, el Cardenal recordó que la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote comienza “con una profesión de fe clara, en que el Hijo único fue hecho por el Padre, constituido como Sumo y Eterno Sacerdote para la gloria de Dios y para la salvación del género humano. A esa confesión de fe se añade una oración, que es la de que los sacerdotes, los que ejercen el ministerio sacerdotal, ejerzan su ministerio dispensadores de los misterios divinos fielmente y fructuosamente”.

En este sentido, señaló que “proclamar la fe en que Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, implica tomar conciencia de que sólo Él podía dar la gloria que Dios se merece por parte del hombre y la gloria que el hombre necesitaba para poder completar su salvación o vivir en salvación, vivir salvado”. Es más, “si no asumiese la carne del hombre al Hijo de Dios, el hombre no podría disfrutar de la gloria de Dios y su gloria no tendría lugar nunca”. “Por eso, prosiguió, era preciso que el Hijo de Dios se constituyese mediador del hombre para que el hombre pudiera dar gloria a Dios y participar y gozar de la gloria de Dios”.
Refiriéndose al primer pecado, dijo que “el hombre se hace incapaz de dar gloria a Dios, reconocer la bondad de la creación, reconocer la bondad de sí mismo y en definitiva la bondad de Dios. Y si no es capaz de dar gloria a Dios, el hombre se condena”.

En cuanto a las lecturas, destacó que el siervo de Yahvé “se nos presenta como un adelanto de lo que iba a significar el Mesías de Dios para la salvación del mundo”. Y añadió que “si el hombre no es capaz de vivir su vocación a través del camino y la peregrinación de este mundo, a través de la historia, de tal modo que un día pueda ser partícipe eterno de la gloria de Dios, tampoco conseguiría la salvación”.

“El sacerdocio ministerial se convierte así en un servicio del Cristo Sumo y Eterno sacerdote para que el hombre pueda dar gloria a Dios, pueda vivir en la condición de víctima y ofrenda y así salvarse y pueda quedar salvado el género humano. Esta doctrina si hoy la proclamamos en términos abstractos, especulativos o teológicos, a una comunidad de fieles muy acuciados y muy angustiados por la situación crítica en la que viven -por su familia, o la misma Iglesia, entre los ataques y tentaciones a las que muchas veces es sometida- terminan diciéndole, indicándole que los caminos temporales y los objetivos temporales son los que valen la pena y hay que solucionar los problemas que nos acucian como sea”.

Para el Cardenal, “en la raíz de los grandes males de la historia contemporánea, de la historia actualizadísima de hoy mismo, está el hombre que no es capaz de dar gloria a Dios” y así, “no encontrará nunca el camino para salir de la crisis en la que vivimos, la crisis de humanidad, la crisis de solidaridad y la crisis de paz en el fondo que le agobia”.
Por tanto, la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, “nos invita a nosotros mismos, sobre todo a los sacerdotes, a todos los fieles, a reconsiderar y a renovar en nuestra conciencia, nuestra vida y nuestro ministerio el saber que lo principal y más eficaz que podemos prestar y dar a la Iglesia y al hombre es ayudarle de nuevo a saber dar gloria a Dios y ayudarle con nuestras palabras, con el cuidado exquisito de la dispensación de los santos misterios”. Además, “vivir y convivir con ellos en esa actitud de entrega y de donación de nuestra vida, yendo por delante como fue Él y como sigue yendo en el gozo eterno de la gloria del Padre, en la comunión del Espíritu Santo, colocándose próximamente, cercanamente, incansablemente por el bien de todos los que nos han sido confiados”. Y es que “el ministerio sacerdotal, que al final, pastoralmente no termina en esa relación concreta, personal, cercana con las familias, con los que sufren, queda en pura teoría o en agitación sociopolítica”.

Finalmente, hizo referencia al “venerable José María”, enterrado en el Monasterio de las Oblatas, que “alentó a muchos sacerdotes y a la Iglesia entera a través de su magisterio y su servicio a valorar el sacerdocio, a respetarlo, promoverlo y vivirlo con esa hondura que la fiesta y su liturgia nos transmite”. Y concluyó encomendando la oración a la Virgen porque “se puede evangelizar de nuevo, si lo hacemos de una forma auténticamente sacerdotal y se pueden conseguir frutos también de renovación, incluso en los aspectos temporales de la vida si nosotros ejercemos nuestro sacerdocio como ministros suyos”.







Nombre:
Email:
Titulo:
Comentario:




SI QUIERES COLABORAR CON CAMINEO.INFO PULSA DONAR

Preview Chanel Preview Chanel
Camineo.info 2004-2015

PHPCow news publishing script, content management system Review www.camineo.info on alexa.com