El pasado domingo tuvo lugar, en la Iglesia Catedral Castrense, la celebración eucarística en la que el policía nacional Salvador Moreno Arrojo, recibió los Sacramentos de Iniciación Cristiana (bautismo, confirmación y eucaristía).
La ceremonia la presidió el arzobispo castrense, monseñor Juan del Río, quien estuvo acompañado en el presbiterio por el Vicario Episcopal del Cuerpo Nacional de Policía, Don Jesús Ángel Aguilera, encargado de preparar al nuevo bautizado.
Durante la homilía, del Río señaló el gozo de poder incorporar un nuevo miembro a la comunidad cristiana, recordando que se trata de un acto voluntario, “una opción libre y responsable”, y que “ser cristiano, pertenecer a la Iglesia Católica, es la mayor aventura que podemos vivir, porque significa haber sentido el amor de Dios que cambia nuestras vida”. Así, además quiso citar a Benedicto XVI cuando exclama que “Quién cree en Dios no está sólo. Cristo no quita nada y lo da todo”.
Igualmente resaltó que sólo Cristo tiene “Palabras de Vida Eterna”, animando a todos los presentes “a vivir la fe con alegría de sentirnos hijos de Dios sin avergonzarse de ser testigos en medio de la sociedad en la que vivimos”.