Piñeres/ESPAÑA.- El párroco de la localidad allerana de Piñeres se encontró en la tarde del pasado viernes con una desagradable sorpresa. Cuando se disponía a celebrar una misa de aniversario se percató de que el sagrario de la iglesia había desaparecido. El cura comunicó el robo a los feligreses que asistieron a la misa y posteriormente lo denunció en el puesto de la Guardia Civil de Caborana.
El párroco titular de San Pedro de Piñeres, Enrique Iglesias, se percató del robo pasadas las tres de la tarde del viernes. Estaba preparando la misa y cuando se acercó al altar se dio cuenta de que faltaba el sagrario, el lugar donde se guardan las hostias sagradas. Además, enseguida echó en falta también un reloj antiguo.
Enrique Iglesias, visiblemente afectado, señaló que el sagrario «era una pieza de singular valor, elaborada con maderas nobles y mármol» y destacó que los ladrones «se llevaron también un copón que estaba dentro del sagrario con una quince o veinte hostias consagradas». Dentro de la pena, se alegró de que los asaltantes no se hubieran llevado también la talla de San Antonio, que estos días permanece en la iglesia parroquial y el domingo, después del popular «Toreo del santu» retorna a su ubicación habitual en la capilla de la ribera del río Aller.
El párroco, además de comunicar el suceso a las autoridades eclesiásticas, también formuló la correspondiente denuncia en el puesto de la Guardia Civil de Caborana. Algunos vecinos comunicaron al sacerdote haber visto al filo de las tres de la tarde del viernes un furgón blanco estacionado delante de la iglesia.