El obispo de Jujuy, monseñor César Daniel Fernández, y el obispo-prelado de Humahuaca, monseñor Pedro Olmedo Rivero, invitaron, desde el misterio del amor, “a que esta Navidad nos encuentre como pueblo jujeño, como pueblo de fe, unidos en el deseo de cuidar y defender la vida y la dignidad de cada persona. Que nos comprometamos a superar divisiones y enfrentamientos con la sabiduría del diálogo y la paciencia de construir cada día el bien común, que es el bien de todos. Que trabajemos juntos por ampliar la mesa de la Vida para todos, la posibilidad de trabajo digno para todos, de una educación cada vez más inclusiva e incluyente para nuestros jóvenes, en fin, de expectativas de vida plena y feliz para todo nuestro pueblo”.
“Sabemos que esto no se logra de un día para otro, ni se alcanza sin una cuota grande de trabajo y sacrificio personal. Pero es necesario que nos miremos todos como hermanos, como corresponsables de dejar a los que vienen detrás nuestro un país y una provincia en mejor situación de la que la recibimos y vivimos nosotros. Todos debemos soñar, trabajar y luchar no sólo por nosotros, sino por los que vienen detrás nuestro”, subrayaron en un mensaje navideño conjunto.
Los prelados sostuvieron que “este año hemos celebrado el bicentenario de la gesta heroica del Éxodo jujeño. Coraje, valentía, desinterés, amor a la tierra, sentido de patria y tantas otras cualidades hemos honrado en nuestros antepasados. Honrémoslos a ellos recogiendo cada día esa herencia que nos dejaron ellos y todos nuestros próceres, poniendo lo mejor de nosotros mismos para que en un futuro se pueda decir de nosotros que no hemos pasado en vano por esta tierra, sino que hemos dejado nuestro aporte para que fuera más justa, más solidaria y más fraterna”.
“Que el amor del Niño de Belén gane nuestro corazón en esta Navidad para reconocer en el otro un hermano con quien buscar juntos la Verdad y el Bien. Y que honremos a Jesús trabajando cada día con responsabilidad en la búsqueda de las soluciones que nos ayuden a alcanzar el destino de grandeza que todos deseamos. María, nuestra Madre, que dio a luz en Belén al Señor de la Vida plena, nos bendiga a todos en esta Navidad y nos alcance de su Hijo Jesús, que podamos hacer posible que venga a nosotros su Reino de justicia, de Amor y de paz”, concluyeron.+