Lima/PERÚ.- “Quiero agradecerles mucho por esta invitación para poder estar con ustedes días antes de la Navidad. A todos les recuerdo que para Dios no hay nada imposible, por eso cada uno piense en su familia, en sus planes, en sus ilusiones y en sus sueños, pero estudien, pórtense bien y acérquense a los Sacramentos”, refirió.
“Y yo le pido a Dios que me enseñe a querer más a toda la gente, que me ayude a unirlos a todos y de esa manera viviremos más alegres y así poco a poco se va mejorando en Manchay muchas cosas con la ayuda de todos”, continuó.
El Arzobispo de Lima entregó canastas con víveres a las madres de familia de Manchay, así como obsequios a los niños.
También sirvió personalmente a los niños de Manchay durante el almuerzo y les impartió la bendición, deseándoles una feliz Navidad.
De esta manera, el Arzobispo de Lima compartió con los pobladores de Manchay en vísperas de la Navidad.