Según la revista francesa La Vie, la comisión vaticana que ha estudiado el fenómeno de las supuestas apariciones marianas en Medjurgorje (Bosnia) entregará sus conclusiones al Papa Benedicto XVI antes de que acabe el año. La comisión ha sido dirigida por el cardenal Camillo Ruini. A principios de este año el cardenal Puljic, arzobispo de Sarajevo, ya adelantó que confiaba en que se podría presentar un informe al Santo Padre antes del 2013.
Las presuntas apariciones en Medjugorje empezaron en 1981 y los seis videntes aseguran que a día de hoy siguen recibiendo mensajes de la Virgen María. La comisión encabezada por el cardenal Ruini ha llevado a cabo sus trabajos en condiciones de estricto secreto y confidencialidad, lo cual ha impedido que hasta ahora se haya filtrado a los medios cuál puede ser el sentido del informe final que será entregado a Benedicto XVI.
En marzo de 2010, el Papa decidió crear una comisión de investigación, vinculada a la Congregación para la Doctrina de la Fe, para examinar las supuestas apariciones que, desde hace tres décadas, tienen lugar en Medjugorje. Esta comisión estaría presidida por el Cardenal Camilo Ruini, que fue Vicario de Roma y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, además de miembro de varios consejos y congregaciones del Vaticano. La Comisión, compuesta por Cardenales, Obispos, peritos y expertos, trabajaría de manera reservada, sometiendo el resultado del propio estudio a las instancias del Dicasterio”.
El 24 de junio de 1981, un grupo de seis chicos y chicas (Mirjana Dragicevic Soldo, Ivanka Ivankovic-Elez, Marija Pavlovic Lunetti, Vicka Ivankovic, Ivan Dragicevic y Jakov Colo) afirmaron que habían visto a la Virgen y que ésta les confiaba secretos. Desde entonces y según los protagonistas, las apariciones se han ido repitiendo hasta el día de hoy. Durante este tiempo, la iglesia de la Reina de la Paz de Medjugorje se ha convertido en un lugar de peregrinación para millones de católicos de todo el mundo.
Según parece, el detonante de la decisión papal fue la disputa entre el obispo de Mostar, Monseñor Ratko Peric, en cuya diócesis se encuentra Medjugorje, y el Cardenal Schönborn, de Viena. El Cardenal austriaco visitó Medjugorje, participando en varios actos litúrgicos y entrevistándose con los videntes, sin notificárselo a Mons. Peric. Éste consideró el asunto como una imprudencia y una falta de cortesía y escribió una carta abierta al Cardenal, que finalmente tuvo que disculparse públicamente.