CAMINEO.INFO.- Ciudad del Vaticano/ITALIA.- Frente a la “perdida del sentido del pecado” y la “crisis” del “sacramento de la penitencia” es necesario instaurar con los penitentes el “dialogo de salvación” sobre el ejemplo del santo cura de Ars y “volver a los confesionarios” también como “ lugar donde habitar más frecuentemente” .
Ha sido la exhortación dirigida esta mañana por Benedicto XVI a los participantes al curso promovido por la Penitenciaria Apostololica, recibidos en audiencia. Recordando que el curso “se coloca providencialmente, en el año sacerdotal” organizado en ocasión de 150 aniversario de la muerte de San Juan María Vianney El Papa ha de nuevo propuesto el “modo heroico y fecundo” de ejercitar el ministerio de la reconciliación” y el “método del dialogo de salvación” que en él se debe desarrollar.
“vivimos en un contexto cultural marcado por la mentalidad hedonista y relativista, que tiende a cancelar a Dios del horizonte de la vida, sin favorecer la adquisición de un cuadro claro de los valores de referencia y no ayuda a discernir el bien del mal y a madurar un justo sentido del pecado” ha explicado el Pontifice. “un circulo vicioso entre la borrosa experiencia de Dios y la perdida del sentido del pecado” que “hace” aun mas urgente el servicio de la misericordia divina”
“En la condición de libertad, en la cual hoy” a diferencia de la época del santo cura de Ars, “es posible ejercitar el ministerio sacerdotal, es necesario - ha dicho el Papa – que “los presbíteros vivan en modo alto la propia respuesta a la vocación” para poder “suscitar en los fieles el sentido del pecado, dar ánimo y hacer nacer el deseo del perdón de Dios” .
Es necesario, a agregado el Papa Benedicto, “volver a los confesionarios, como lugar el cual celebrar el sacramento de la reconciliación pero sobre todo, lugar donde “habitar” mas a menudo para que los fieles puedan encontrar misericordia, consejo y consuelo” .
La “crisis” del “sacramento de la penitencia” interpela “sobre todo a los sacerdotes” y “pide a ellos dedicarse generosamente a las confesiones sacramentales, de guiar con coraje el rebaño, para que no se adapten a la mentalidad de este mundo” .
Por eso “es importante que el sacerdote tenga una permanente vida ascética, alimentada de la comunión con Dios, y se dedique a una constante actualización del estudio de la Teología Moral y de las ciencias humanas” “San Juan María Vianney - ha concluido el Papa – sabia instaurar con los penitentes un real y efectivo dialogo de salvación, mostrando la belleza y la grandeza de la bondad del Señor” Es tarea del sacerdote favorecer esta experiencia.
Traducido del italiano por el presbítero D. José Israel, para Camineo.info